Akira es una sata puertorriqueña de pura cepa: 100% hecha en la isla, 0% papeles de pedigrí, y la única del equipo que nunca ha pedido aumento.
Como nuestra Gerente de Relaciones Perrúblicas, se encarga de la moral de la oficina, del control de calidad de cada galletita que entra por la puerta y de recibir a los clientes con un meneo de cola que ha conquistado más corazones que cualquier anuncio. Sus especialidades: dormir siesta en el único rayito de sol de la oficina, detectar al cartero a tres cuadras y evaluar propiedades estrictamente por el tamaño del patio.
Habla español con fluidez, entiende inglés cuando hay comida de por medio y jamás ha perdido una competencia de miradas. ¿Su comisión? Se la pagamos en rascaditas de barriga.